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Lee lo que te gusta

5 de noviembre de 2017



Cuando me preguntan a qué dedico el tiempo libre, entre otras cosas, siempre hablo de leer. Colecciono libros como si fueran un tesoro. Incluso cuando no me los he leído o los he dejado a medio. Y como yo, el 62% de los españoles para los que leer es una de sus actividades culturales favoritas. 

Afortunadamente, y aunque es evidente que aún falta mucha, muchísima cultura lectora en España, hay esperanza. Quizá somos la resistencia, pero estamos ahí. Yo suelo recomendar y regalar libros. Creo que si consigues encontrar el libro que te marque, al final te aficionas. Pero, ¿por qué aún queda gente que no lee?


  1. Porque nos obligan. Desde pequeños nos imponen la lectura como un deber, una tarea más de la lista de cosas que hacer. Y solemos rechazar por defecto todo lo que nos viene impuesto. 
    Leer = Deber = Aburrimiento 
  2. Todo libro tiene su momento. Si llega en uno que no es el adecuado, cuando aún no estás preparado para él o, simplemente, porque no es tu libro, lo vas a desechar y arrastrarás ese rechazo a los demás. Es lo que nos pasaba, por ejemplo, cuando nos obligaban a leer libros en el instituto. No son temáticas afines a ti, no los has elegido tú y, por lo tanto, no te gustan y los dejas. Al dejarlo una vez crees que todos serán así por lo que no vuelves a intentarlo y tu contacto con los libros se queda ahí, en esa mala experiencia. 
Ahora bien, ¿cómo podemos generar hábitos de lectura? ¿Cómo hacemos que se convierta en una actividad gratificante y evitamos sentirlo como algo impuesto? 

  1. Tienes que encontrar un libro que te atrape. Si no engancha, te parece denso o te cuesta leer: déjalo. Y no te martirices: lo importante es leer, no qué lees. No hay por qué obcecarse en grandes clásicos ni ensayos cultos; coge la última novela romántica de moda y disfrútala. Así es como te engancharás y querrás más. Si el libro llega en el momento preciso, conectarás. Y adiós al aburrimiento. 
  2. Utiliza las redes sociales. Conecta con los escritores, comparte con otros lectores y apúntate a retos de lectura en Internet. Los jóvenes, leen. Sobre todo los universitarios. Y lo puedes comprobar acudiendo a cualquier firma de libros, donde verás largas colas de aficionados esperando para charlar con el escritor. Ahora es incluso más fácil porque son mucho más accesibles a través de las redes sociales, incluso comparten con sus seguidores pequeñas historias en la red. Crean sentimiento de pertenencia y así también empujan a leer.

    Los retos de lectura también están muy bien para generar hábito. Ahora se lleva mucho crear o unirte a hashtags en Instagram donde se suben fotos de libros y pequeñas reseñas. Hay auténticas comunidades de lectores compartiendo sus impresiones por ahí. Únete a ellos, lee y experimenta. Es divertido, ya verás. 
  3. Prueba el formato digital. Hay a quien le da pereza coger el libro, quitarle el polvo, acomodarse para leer con tranquilidad. Pero si en cambio utilizas un ebook, que es más novedoso y tecnológicamente avanzado, la cosa puede cambiar. Incluso puedes empezar por intentarlo en el iPad. Leer en formato digital es mucho más ligero, cómodo y rápido. 
Y ahora bien, para lanzarse al mundo de la lectura no se puede empezar leyendo a Gabriel García Márquez o a Umberto Eco. Seguramente te vas a aburrir. Yo diría que es mejor cosas más ligeras, libros cortos y que te enganchen. Siempre desde la temática que más te guste: novela romántica, policíaca, trhiller. O puedes probar también a leer los libros en los que se basan las series o películas que te gustan. Así controlarás el tema, no te vas a perder y puedes concentrarte en disfrutar de la lectura. 


Si no engancha, te parece denso o te cuesta leer: déjalo. Y no te martirices: lo importante es leer, no qué lees.

Libros con los que lanzarse a la aventura de leer 

Siempre cortos, escritos sin rodeos y con chispa. En mi caso, las novelas basadas en la realidad actual, románticas o positivas son las que más me gustan para desconectar cuando quiero utilizar un libro contra el aburrimiento. Luego hay muchas otras con las que aprendes, te sientes identificado, más profundas o que te hacen pensar, pero esas, en la mayoría de casos, las dejaría para cuando ya tienes el hábito asentado. 


Los tres libros son ejemplos, con temáticas completamente diferentes, de libros ligeros que me han enganchado de principio a final. El primero lo leí tras ver la famosa película y me pareció aún mejor que en la pantalla; el segundo es uno de mis libros favoritos y el tercero uno de los más inspiradores y fáciles de leer de los últimos tiempos. ¡Pruébalos! 

Cuando quiero una recomendación literaria: Núria Pérez, de Sparks and Rockets, y Lorena Bembibre y su blog Loenlasnubes

Aunque yo para nada soy una experta en libros. Siempre me apoyo en gente que sí que sabe de verdad y que recomienda libros con argumentos, no por sus bonitas portadas. Yo tengo 'dos favoritas' a las que siempre acudo cuando quiero una buena recomendación: Núria Pérez (@soynuriaperez), de Sparks and Rockets, y Lorena Bembibre (@loenlasnubes) y su blog Loenlasnubes. Nuria tiene un reto en Instagram súper chulo: #sandrbookclub, con un montón de gente comentando. Cada mes eligen entre cuatro libros (siempre de autoras mujeres) por votación y lo van leyendo mientras comentan lo que les va pareciendo con fotos en esa red social. El feedback con la gente es espectacular, y lo que se aprende con lo que ella transmite también. A Lorena la sigo desde hace años porque es una lectora voraz y sus reseñas me parecen súper completas. Siempre que quiero leer un libro diferente voy a su perfil y busco entre los libros que ella ya ha leído porque hay auténticos tesoros. 

Y, por último, y no menos importante... Guíate por tu instinto. Ve a una librería y obsérvalos. Mira portadas, lee descripciones y el que te toque el corazoncito, cógelo. ¡Suerte! 

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